Paiporta

Archivo
Ubicación

Calle Músic Vicent Prats i Tarazona, s/n, Paiporta.
Coordenadas: 39.430133, -0.418005

Calle Fra Gabriel Ferrandis 6B. (Planta baja + 1ª-75 m2 construidos.)
Ayuntamiento calle Músico Vicent Prats 3 (sótano)
Biblioteca-Centro Cultural (sótano, compactus)

La memoria embarrada

El Archivo de Paiporta recoge la documentación que genera la institución y es la memoria de una población de 27.748 habitantes (2025).
Desde 2018, se habilitó un espacio de 75m2 en la calle Fra Gabriel Ferrandis, junto al mismo edificio del Ayuntamiento. Hasta el barranco de 2024, la documentación se custodiaba en diferentes espacios municipales, el ya referido, el sótano del Ayuntamiento y el sótano de la biblioteca.

La brutalidad: 1,80 metros de agua y barro y sótanos sumergidos

La noche del 29 de octubre de 2024, el desbordamiento del barranco cambió para siempre la historia de Paiporta. El impacto en el Archivo fue crítico: en la calle Fray Gabriel Ferrandis el agua llegó hasta los 1,80m, mientras que los sótanos del ayuntamiento y la biblioteca quedaron completamente inundados de agua y barro. La mayor parte de la documentación, principalmente administrativa, se perdió para siempre.
Tras asegurar los servicios básicos de la población, el rescate documental comenzó unas semanas más tarde cuando se pudo acceder a los bajos para rescatar del ayuntamiento y de los compactos de la biblioteca la documentación, el 22 de diciembre de 2024 se enviaron los últimos documentos a Feria Valencia para ser tratados y recuperados por el Instituto Valenciano de Conservación, Restauración.
Hoy, todavía continúan las labores de recuperación y estabilización, pero con la imposibilidad de recuperar íntegramente toda la documentación. Afortunadamente, parte de la documentación histórica se encontraba en las plantas superiores del Ayuntamiento y se ha podido salvar.

Desbloqueando el futuro

La destrucción fue de tal magnitud que impone un claro replanteamiento de los espacios y las condiciones de conservación de la documentación que genera el ayuntamiento. La falta de un espacio propio para el archivo municipal y la carencia de personal han condicionado y condicionan la agilidad en la adopción de medidas y el diseño a corto plazo de una estrategia archivística con cara y ojos. Sin embargo, parece que empieza a planificarse la construcción de un edificio que alberga el archivo y que permita crear un servicio básico que cumpla con las funciones que se le asignan al archivo municipal y que pueda, aunque sea de forma modesta, intentar hacer frente a los retos que se plantean ahora y en el futuro.

Un compromiso con la ciudadanía

Ante este escenario, la integridad institucional dependerá de una profunda transformación. El principal reto es eliminar la vulnerabilidad de las infraestructuras, no sólo la del archivo y, por eso es tan importante que el nuevo edificio que se proyecta integre las mejoras arquitectónicas y técnicas.
Por no sólo hablamos de infraestructuras, la digitalización debe convertirse en clave en la estrategia de futuro del archivo. Un buen ejemplo que marca el camino es el archivo fotográfico del Museo de la Rajoleria de Paiporta. La tarea de hormiguita de ir recogiendo, describiendo y digitalizando fotografías ha permitido que muchos vecinos y vecinas pudieran recuperar fotografías que el barranco se llevó. Memoria y recuerdo, que no queda ahogada, gracias a la labor de una institución pública local.
La importancia del archivo a menudo no se valora hasta que no llega un hecho trágico como el que hemos vivido en l’Horta Sud, pero las instituciones continúan su actividad después de las catástrofes y la ciudadanía tiene unos derechos y deberes que el archivo debe garantizar.