Calle Pi i Margall, núm. 24, Massanassa.
Coordenadas: 39.411597885976406, -0.39890323464388355
El Archivo Municipal de Massanassa es el servicio responsable de gestionar y proteger la documentación del Ayuntamiento, prestando servicio a una población de 10.607 habitantes (2025).
Desde 2005, se ubica en la antigua Casa dels Obrers, un espacio de 140 m² situado en el centro urbano. Hasta la catástrofe de 2024, el centro custodiaba más de 6.500 unidades de documentación, desde expedientes actuales hasta libros, fotografías y planos históricos, protegidos con estanterías compactas y sistemas de control climático.
Más allá de ser un depósito, este servicio es la memoria activa del municipio. Su labor asegura que cualquier ciudadano pueda ejercer su derecho a la información y garantiza la seguridad jurídica de todos sus trámites con la administración.
La noche del 29 de octubre de 2024, el desbordamiento del Barranco del Poyo cambió la historia de Massanassa. El impacto en el Archivo fue crítico: mientras que en el Ayuntamiento el agua alcanzó los 0,30 metros, en el depósito documental llegó a los 1,60 metros, afectando al 70% de la documentación.
Tras asegurar los servicios básicos de la población, el rescate documental comenzó tres semanas después con el traslado de la documentación más importante del ayuntamiento a Feria Valencia para ser tratada y recuperada por el Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació.
Hoy, 18 meses después del siniestro, las labores de recuperación y estabilización continúan activas con un objetivo claro: restaurar la integridad del patrimonio y la capacidad operativa del servicio.
La falta de espacios condicionó inicialmente las tareas. Sin embargo, desde septiembre de 2025, la situación se ha desbloqueado mediante tres vías: el traslado de documentos a la antigua Biblioteca, la ejecución de procesos de valoración y eliminación para optimizar el espacio y la descripción y digitalización de los documentos rescatados.
Este siniestro no solo supone una pérdida material; paraliza la administración y compromete la rendición de cuentas. Sin embargo, el protocolo de rescate está permitiendo recuperar gran parte de la información esencial del Ayuntamiento y de sus vecinos.
Ante este escenario, la integridad institucional dependerá de una transformación profunda. El principal reto es eliminar la vulnerabilidad de las infraestructuras, no solo la del archivo y, ante esto, el Ayuntamiento ya proyecta un nuevo edificio donde el Archivo Municipal se ubicará en una planta elevada, garantizando su seguridad frente a inundaciones.
Pero la seguridad física no es suficiente. La digitalización masiva debe entenderse como una redundancia digital necesaria; una salvaguarda que permita el acceso a los datos incluso si el papel desaparece.
El archivo es el único servicio municipal que trabaja para las generaciones que aún no han nacido. Si el papel sucumbe, la evidencia debe sobrevivir. La resiliencia no es que el edificio no se inunde, sino que la institución pueda seguir funcionando y recordando quién es y quiénes son sus vecinos, incluso con el agua a más de un metro y medio de altura.